III. Parada y estacionamiento
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La Corte de los Reyes Borbones se movía cada año en un repetido circuito alrededor de Madrid por los Reales Sitios, según costumbre iniciada por Carlos III cuando la fundación del Real Sitio de San Lorenzo en 1770, y que duraría hasta la muerte de Fernando VII en 1833.

El Rey Carlos III y su séquito, formado por aproximadamente unos seis mil individuos, y unos veinte mil animales por lo que todo el territorio quedaba inmovilizado; viajaban anualmente por temporadas:

  • Primavera: Aranjuez.
  • Verano: La Granja.
  • Otoño: El Escorial.
  • Invierno: Buen Retiro, El Pardo y el Palacio Real de Madrid
Las actividades de la corte borbónica en este período de las Jornadas Otoñales en el Real Sitio de San Lorenzo, fueron bien diferente de los retiros religiosos de sus antepasados los reyes austriacos: la caza, el teatro, los conciertos, la vida de salón, el paso, la comunicación y el viaje, lo que ocasionó que se necesitaran nuevos edificios en el siglo XVIII como ballesterías, casinos, coliseo, caballerizas, casa de postas o cocheras.

Las Cocheras nacen como una necesidad de guarda y reparación de coches en jornada de la Corte, y también como almacén de equipajes para su recepción y distribución, todo ello formando un conjunto con cuadras de animales de tiro y distribuido en naves y porches con patio central ocupando una manzana completa que era parte de un complejo de edificio muy cercano al Palacio del Monasterio y que eran vecinos a Cuarteles, Casa de Postas, Superintendencia y Casa del Cónsul de Francia -podríamos llamarlo así centro de transporte y comunicaciones de personas, equipajes y noticias-